Soy Marina Schmidt, oriunda de Carhué.
Hace más de 16 años me dedico al bienestar como masajista y reflexóloga, con una profunda convicción: la naturaleza es uno de los recursos más poderosos y fundamentales para la salud.
Desde hace más de una década trabajo con fangoterapia a orillas del Lago Epecuén, continuando la tradición de los antiguos embarradores que, entre 1930 y 1985, aplicaban el fango mineral de forma artesanal, directamente sobre la piel y con sus propias manos, como método natural de alivio y bienestar.
En 1985, una gran inundación cubrió la antigua Villa Epecuén, cuyas ruinas hoy forman parte de la memoria viva de nuestra tierra.
El Lago Epecuén es reconocido por su altísima salinidad —considerado uno de los lagos más salinos del mundo después del Mar Muerto— y por su riqueza en minerales como el sulfato de sodio, azufre y potasio, valorados por sus propiedades terapéuticas.
Creo profundamente en respetar y aprovechar al máximo todo lo que la naturaleza nos brinda, adaptándolo de manera consciente y responsable como fuente de trabajo y como camino de salud. Soy fiel creyente de las terapias alternativas que complementan mi labor con los recursos naturales, entendiendo que somos energía y que, cuando nos preparamos y trabajamos desde la intención, podemos transmitir bienestar a través de nuestras manos, tanto en la aplicación de los productos como en su elaboración.
Nuestro Propósito
Somos un emprendimiento familiar que promueve el bienestar natural, honrando prácticas tradicionales y el uso consciente de los recursos de nuestra tierra.
Elaboramos productos a partir de los minerales del Lago Epecuén, reconocidos por ayudar a aliviar dolores musculares y articulares, artritis, artrosis y afecciones de la piel como psoriasis y acné.
Además, desarrollamos una línea de cosmetología natural con plantas autóctonas de nuestra región, sin alcohol ni químicos agregados. Elegimos lo puro, lo simple y lo verdaderamente natural.
Cada producto está hecho a mano, con dedicación, intención y amor.
Buscamos que cada persona pueda llevar a su hogar los beneficios de nuestra tierra, recuperando el saber ancestral y el poder sanador de la naturaleza.